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Economía

Borrell insta a no tirar "por la ventana" el acuerdo con Mercosur

28 de enero de 2021


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Bruselas, 28 ene (EFE).- El alto representante para la Política Exterior de la Unión Europea (UE), Josep Borrell, instó a "no echar por la ventana" el acuerdo comercial y de asociación con Mercosur, uno de los "más completos" que existen, y hacer un "esfuerzo" para aproximar posiciones, pese a la existencia de "obstáculos de fondo".

"Hoy por hoy, hay temores fundados de que algunos países (europeos) no estarían en condiciones de ratificar este acuerdo y que incluso el Parlamento Europeo (PE) tampoco", dijo Borrell en un encuentro telemático con un grupo de medios latinoamericanos.

La UE y el Mercosur (Brasil, Argentina, Uruguay y Paraguay) firmaron el acuerdo en 2019, tras 20 años de negociaciones, pero para entrar en vigor tiene que ser ratificado por los Gobiernos de los Veintisiete y por sus parlamentos nacionales, e incluso en algunos casos también por los regionales.

"Una cosa son los acuerdos y otra cosa es su aprobación por quien tiene la ultima palabra, y en Europa tenemos alguna experiencia de acuerdos que los gobiernos firman y los parlamentos rechazan", recordó el jefe de la diplomacia europea, quien, no obstante, se mostró confiado en el papel desbloqueador que puede jugar Portugal.

"La presidencia portuguesa puede influir mucho en que se impulse el acuerdo. Sé que tiene, como es lógico, especial interés, mucho, mucho interés, es una buena cosa que tengamos a Portugal de presidente del Consejo (Europeo en este primer semestre de 2021) para conseguir impulsar este acuerdo", señaló Borrell, en alusión a los lazos culturales, económicos y culturales con Brasil.

Además de la Eurocámara, la ratificación del acuerdo con Mercosur la paralizan países como Francia, Bélgica, Países Bajos y Austria que piden un refuerzo de los controles medioambientales, ya que están preocupados por la política de deforestación del Amazonas que lleva a cabo el presidente brasileño, Jair Bolsonaro.

Un obstáculo del que Borrell habló este miércoles con el ministro de Exteriores de Brasil, Ernesto Araújo, a quien pidió "reforzar" las cláusulas del acuerdo en materia de sostenibilidad, y en quien apreció "buena disposición de intentar ver de qué manera se pueden superar estas reticencias".

Para superar el bloqueo "están en el aire distintas soluciones", señaló Borrell, y una de ellas es hacer declaraciones políticas que "complementen" el acuerdo en temas de medioambiente y en lucha contra el cambio climático, y "en esto están trabajando los servicios de la Comisión" Europea, pero "de momento todavía no hay una propuesta sobre la mesa que esté terminada".

Esa propuesta "todavía no está en condiciones de ser sometida a la consideración de la otra parte, siendo en este caso la otra parte los países del Mercosur", precisó.

Otra opción, que algunos plantean, es dividir el acuerdo en dos partes: la de cooperación política, que necesita ratificación parlamentaria de los parlamentos nacionales, y la comercial, que no la necesita. Pero Borrell, que fue presidente del Parlamento Europeo, la desaconseja porque esto no le quitaría a la Eurocámara la capacidad de pronunciarse sobre las dos partes.

Convencido de que es "mejor tener ese acuerdo que no tenerlo", piensa que hay que salvarlo y presentar un texto definitivo que sea aceptado por todos, "más vale -dijo- esperar un poco más y conseguir un acuerdo que hoy, en este momento, no se da".

Por tanto, aconsejó "un esfuerzo para intentar aproximar posiciones, y ver cuales son los problemas y cuales pueden ser las soluciones que respondan a las preocupaciones legitimas de algunos sin menoscabar los intereses de otros", entre las que citó las medioambientales, de competitividad y las agrícolas.

"Es tan difícil llegar a un acuerdo con el que todos estén de acuerdo" porque "no todo el mundo percibe los problemas de la misma manera", ya que "hay países con intereses económicos importantes desde el punto de vista de la competencia de su agricultura y de su ganadería, básicamente su ganadería, por importaciones de carne, y otros no tiene ese problema", razonó.

Y luego está, añadió Borrell, un cambio de tendencia en las sociedades europeas que "ya no están tan convencidas de los beneficios del libre comercio", que en el pasado fue el "gran instrumento de expansión europea en el mundo".

"La globalización está en una fase de repliegue porque la competencia crea perdedores que han hecho oír su voz" y ponen de relieve los desequilibrios sociales, medioambientales y de competencia en los intercambios comerciales, explicó.

Ese problema "se plantea también con África, pero allí no hay países con economías tan importantes como Argentina o Brasil".

Aún así, Borrell mantuvo que Mercosur es uno de los acuerdos "más completos e importantes" de los alcanzados por la UE, y defendió la necesidad de afianzar su presencia Latinoaméérica, donde China se ha convertido en el segundo socio comercial de la región, relegando a los Veintisiete al tercer lugar.

"No esperemos otros 20 años más", dijo Borrell la semana pasada en una comparecencia ante el Parlamento Europeo.

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