El tiempo - Tutiempo.net
Latinoamérica

Ex-policía argentino Sandoval, sospechoso de desapariciones, será extraditado el domingo

15 de diciembre de 2019


París (AFP) - El ex policía argentino Mario Sandoval será extraditado el domingo por la noche hacia Argentina, que espera juzgarlo como sospechoso en la desparición de un estudiante en 1976, informaron a la AFP fuentes cercanas al caso y del aeropuerto.

Tras ocho años de procedimiento judicial y el agotamiento de sus últimos recursos esta semana, Mario Sandoval debe ser enviado el domingo por la noche en un vuelo Air France de Paris a Buenos Aires.

Exiliado desde 1985 en Francia, donde obtuvo la nacionalidad, Sandoval fue detenido el miércoles en su residencia de Nogent-sur-Marne,erca de París.

El Tribunal Europeo de Derechos Humanos (TEDH) había rechazado el viernes el pedido de suspensión de la extradición de Sandoval.

Este pedido, formulado siguiendo un procedimiento de urgencia, fue declarado improcedente por la juez de turno del TEDH, precisaron las mismas fuentes. 

Su extradición "es definitiva y se realizará en un plazo máximo de siete días", había añadido el ministerio, poco después de que el Consejo de Estado, la máxima jurisdicción administrativa francesa, diera luz verde a su extradición tras una batalla judicial de ocho años.

El TEDH explicó que Sandoval recurrió a esta corte invocando el riesgo de sufrir "malas condiciones de detención" o "torturas". 

Sandoval también argumentó que respaldar "el proceso penal [contra él] en Argentina constituiría una negación flagrante de justicia".

El gobierno francés había dado luz verde a su extradición el año pasado, pero el ex policía, que niega las acusaciones y estima que de todas formas hay prescripción, había apelado al Consejo de Estado, última instancia administrativa en Francia.

La petición de extradición, presentada por Argentina en 2012, ya fue aprobada anteriormente por el Tribunal de apelación de París, y luego por el Tribunal de Casación francés, equivalente al Tribunal Supremo. 

La ley impide extraditar a una persona cuando el crimen prescribió, pero la justicia francesa consideró que al no haber reaparecido la víctima, el delito se considera "continuo".

Estudiante de arquitectura, Hernan Abriata fue detenido en la Escuela de Mecánica de la Armada (ESMA), un centro de tortura de la dictatura argentina (1976-1983) por el que pasaron unas 5.000 personas que luego desaparecieron, a veces lanzadas desde aviones al Río de la Plata.

Aunque Argentina sospecha que Sandoval participó en más de 500 asesinatos, torturas y secuestros durante la dictadura militar (1976-83), se apoyó solamente en el caso del presunto secuestro y desaparición del estudiante Hernán Abriata en octubre de 1976 para pedir la extradición ya que hay una decena de testimonios que lo implican.

- "Yo no soy" -

En la noche del 30 de octubre de 1976 sonó el timbre en la casa de los Abriata en Buenos Aires.Los padres abrieron la puerta y vieron a un hombre de uniforme de fajina que se identificó como "Sandoval, de Coordinación Federal", una temida sección de secuestros políticos y torturas.

"Es un procedimiento de rutina", mintió ese hombre, apodado "Churrasco", como le dicen en este país al bistec de carne.Los familiares de Abriata nunca olvidaron el rostro del Sandoval que se llevó detenido a su hijo, a quien no vieron nunca más.

Carlos Loza, un compañero de cautiverio en la ESMA, dijo al juez que Abriata "sufrió torturas" y que la última vez que lo vio "fue entre el 4 y el 5 de enero de 1977, cuando lo 'trasladaron' (expresión que significaba ejecución extrajudicial)".

"Yo no soy el Sandoval que buscan", fue lo primero que dijo cuando la policía francesa lo fue a detener con una orden de arresto dictada por el juez argentino Sergio Torres.

"Soy víctima de una campaña de difamaciones e incluido sin contemplaciones en una lista negra", dijo en su alegato.

En Francia se había organizado una nueva vida, pero sin ocultar su nombre y apellido, solamente su pasado.Logró ser consejero del expresidente francés Nicolas Sarkozy.También colaboró con grupos paramilitares colombianos.

Trabajó como profesor en el Instituto de Altos Estudios de América Latina de La Sorbonne Nouvelle y de la Universidad de Marne-la-Vallé. 

Varios testimonios le atribuyen el apodo de "Churrasco", en referencia a la tortura de las víctimas con electricidad sobre una base de metal.

BUSCAR

NEWSLETTER

¡SEGUINOS!