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Economía

La inversión extranjera directa en Brasil cae un 85 % en agosto

23 de septiembre de 2020


Río de Janeiro, 23 sep (EFE).- Brasil recibió en agosto 1.430 millones de dólares en inversión extranjera directa, un valor en un 85 % menor al del mismo mes de 2019 (9.528 millones de dólares), ante la fuga de inversores de los mercados emergentes causada por la pandemia del coronavirus, informó este miércoles el Banco Central.

La inversión recibida por Brasil en agosto fue la menor para este mes desde 2016 y se redujo igualmente en comparación con julio, junio y mayo, cuando se había recuperado ligeramente tras la fuerte caída que sufrió en marzo y abril, los meses en que la economía fue más impactada por la pandemia, según el organismo emisor.

De acuerdo con la entidad, la inversión de los extranjeros en proyectos productivos en Brasil en los ocho primeros meses de 2020 cayó un 41,4 %, desde 46.000 millones de dólares entre enero y agosto de 2019, hasta 26.957 millones de dólares en el mismo período de este año.

Y en los doce meses concluidos en agosto la inversión extranjera directa en Brasil sumó 54.500 millones de dólares, el equivalente al 3,51 % del PIB y por debajo de los 62.600 millones de dólares recibidos entre septiembre de 2018 y agosto de 2019, cuando equivalía al 3,94 % del PIB.

De acuerdo con el Banco Central, la inversión de los extranjeros en activos financieros en Brasil, incluyendo acciones, fondos de inversión y títulos de deuda, también cayó en agosto, desde 873 millones de dólares en 2019 hasta 649 millones de dólares el mes pasado.

Y la inversión extranjera en activos financieros acumulada en los ocho primeros meses del año se redujo en un 16,08 %, desde 8.899 millones de dólares entre enero y agosto de 2019 hasta 7.468 millones de dólares en el mismo período de 2020.

INVERSORES AMENAZAN CON RETIRARSE DE BRASIL

La divulgación de la creciente salida de inversores extranjeros de Brasil se produce en momentos en que algunos fondos globales amenazan con retirarse del país en caso de que el Gobierno no se comprometa con la preservación de la Amazonía, la mayor selva tropical del mundo y que viene registrado tasas de deforestación y de incendios récord.

"Como consecuencia del empeoramiento de las tasas de deforestación y de las señales de que hay cierta tolerancia con ese asunto, Brasil ha merecido una imagen muy negativa en la escena internacional, que se refleja en el interés de los inversores", alertó el expresidente del Banco Central Arminio Fraga en una audiencia el martes en la Corte Suprema.

Pese a la fuga de inversores, Brasil continúa registrando saldos positivos en su balanza de cuenta corriente, que mide los recursos que el país recibe y envía al exterior, gracias principalmente a que, con la caída de las importaciones provocada por la crisis económica generada por la pandemia, los superávits comerciales en los últimos meses han sido crecientes.

Según el Banco Central, Brasil registró en agosto un superávit de 3.721 millones de dólares en sus transacciones con el exterior, con lo que encadenó cinco meses consecutivos con saldos positivos.

El superávit en la balanza de cuenta corriente en agosto de este año contrastó con el déficit de 3.032 millones de dólares registrado en el mismo mes del año pasado.

El buen resultado en las transacciones corrientes en agosto fue impulsado por la balanza comercial, ya que Brasil registró en el mes un superávit comercial de 5.960 millones de dólares.

Los resultados positivos de los últimos meses permitieron que el déficit de Brasil en sus transacciones con el exterior se redujera desde 34.208 millones de dólares en los primeros ocho meses de 2019 hasta 8.539 millones de dólares entre enero y agosto de este año.

El déficit brasileño en las transacciones corrientes sumó 25.400 millones de dólares en los últimos doce meses hasta agosto (equivalente al 1,64 % del PIB), muy por debajo del saldo negativo de 32.200 millones de dólares registrado entre septiembre de 2018 y agosto de 2019 (2,03 % del PIB).

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