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Santiago bajo estado de emergencia tras un viernes de furia

19 de octubre de 2019


Disturbios en Santiago de Chile por el aumento del pasaje del Metro, el 18 de octubre de 2019. ©AFP

Santiago (AFP) - Santiago vivió un vivió un viernes de furia con incendios, saqueos y enfrentamientos en protesta contra el aumento del precio del metro que llevó al gobierno a declarar el estado de emergencias y poner a un militar a cargo de la seguridad.

Al menos 16 autobuses del transporte público fueron incendiadas y una decena de estaciones del ferrocarril metropolitano, eje del transporte público de esta ciudad, que moviliza cada día a unos tres millones de pasajeros, quedaron completamente destruidas.

Cerca de la medianoche, el presidente Sebastián Piñera anunció "Estado de Emergencia" en Santiago y designó al general de División Javier Iturriaga del Campo como jefe de la defensa nacional.     

"El objetivo de este estado de emergencia es muy simple pero muy profundo: asegurar el orden público y la tranquilidad de los habitantes de Santiago", afirmó el mandatario, en una declaración en el palacio presidencial de La Moneda.

Sin muchas señales previas, salvo algunas protestas estudiantiles, el gobierno de Piñera quedó enfrentado a la mayor jornada de protestas masivas en varias décadas, que se iniciaron por el alza de 800 a 830 pesos en el valor del pasaje en horario punta del Metro de Santiago, pero que esconderían un descontento mayor en la sociedad chilena.

El estado de emergencia rige inicialmente por 15 días y restringe la libertad de locomoción y reunión.En base a esa normativa, la Asociación Nacional de Fútbol suspendió la fecha de este fin de semana.

- Miles de personas varadas -

  

Los incidentes arrancaron de mañana y se multiplicaron al caer la noche tras un llamado a "evasiones masivas" en el pago del pasaje del Metro, que se habían repetido en varias días anteriores, especialmente por estudiantes secundarios.

Pero con el correr de las horas, las manifestaciones se pusieron cada vez más violentas.A los estudiantes, se sumaron otros manifestantes y comenzaron a destruirse las estaciones del Metro y enfrentarse en el exterior de las estaciones con la Policía. 

El ferrocarril metropolitano canceló entonces todas sus operaciones.Imposibilitados de acceder a las estaciones, miles de pasajeros debieron salir hasta la superficie para intentar subirse a un autobús, los que circulaban completamente repletos, o a un taxi.

El edificio de la compañía eléctrica ENEL y una sucursal del Banco Chile, ambos en el centro, también resultaron incendiados, mientras en distintos puntos de la ciudad manifestantes se enfrentaron con la Policía. 

El edificio corporativo de ENEL -cuestionada por el alza en las tarifas de electricidad y una fallida política de actualización de medidores- comenzó a arder por las escaleras de seguridad y las llamas alcanzaron luego a varios pisos superiores.Al cabo de una hora, Bomberos informó que "el incendio está en fase de control".

La compañía informó que logró evacuar a sus trabajadores, quienes resultaron ilesos.

En varios puntos de la ciudad, se levantaron también barricadas.En la céntrica Plaza Italia y el frontis palacio de Gobierno, encapuchados se enfrentaron con piedras y palos a los efectivos de las fuerzas especiales, que repelieron los ataques con chorros de agua y gas, en una verdadera batalla campal no vista desde hace tiempo en la capital chilena.

Al caer la noche, vecinos tocaron sus cacerolas en señal de protesta en varios puntos de Santiago.

Después de dos reuniones de emergencia en el palacio de La Moneda, el ministro del Interior y Seguridad, Andrés Chadwick, condenó la violencia y anunció que el gobierno pedirá la aplicación de una severa ley de seguridad pública a los responsables de los incidentes.

- Redes sociales, las protagonistas -

Reclutadas a través de las redes sociales bajo la consigna #EvasionMasivaTodoElDia, miles de personas -mayoritariamente estudiantes- se concertaron durante toda esta semana para derribar las rejas de entrada a las estaciones, destruir los torniquetes y sobrepasar los controles de acceso Metro.

El jueves las protestas dejaron 133 detenidos tras acciones simultáneas en al menos cinco de las 164 estaciones del ferrocarril metropolitano, con daños calculados por la empresa estatal en entre 400 y 500 millones de pesos, equivalentes a unos 634.000 dólares.

Sustentado en el alza en el precio del petróleo, el dólar y la modernización del sistema, el valor del pasaje del Metro de Santiago en las horas punta -de la mañana y la tarde- quedó en 830 pesos (unos 1,17 dólares).Desde 2010 no se daba un alza en ese rango.

El incremento no afectó el valor de los pasajes para estudiantes y la tercera edad, pero se suma, sin embargo, al alza general de 20 pesos en las tarifas decretada en enero pasado.

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