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Trump promete mantenerse al margen de la campaña electoral británica

03 de diciembre de 2019


El presidente estadounidense, Donald Trump, y la primera dama Melania arriban a 10 Downing Street en Londres el 3 de diciembre de 2019 para asistir a una recepción ofrecida por el primer ministro británico, Boris Johnson, de cara a la cumbre de la OTAN. ©AFP

Londres (AFP) - El presidente estadounidense Donald Trump prometió el martes mantenerse al margen de la campaña electoral británica durante su visita a Londres para una cumbre de la OTAN, aunque aseguró que se reunirá con Boris Johnson pese a los esfuerzos del primer ministro por mantener las distancias.

Donald Trump está en Londres para participar hasta el miércoles en una cumbre con motivo del 70º aniversario de la Alianza Atlántica que incluyó sendas recepciones de los 28 jefes de Estado y de gobierno en el Palacio de Buckingham y Downing Street.

El Partido Conservador de Johnson, que encabeza los sondeos para las legislativas anticipadas del 12 de diciembre, intenta por todos los medios mantener las distancias porque el carácter imprevisible de Trump hace temer alguna declaración que dé munición a la oposición para atacarlos electoralmente.

Así, en la agenda de la visita no figura ningún encuentro bilateral entre Trump y Johnson.Pero, preguntado por los periodistas, el presidente respondió: "me reuniré con él, sí".

No quedó claro sin embargo si se refería a un encuentro cara a cara.

Poco antes, el ministro de Relaciones Exteriores británico, Dominic Raab, había declarado a la radio BBC "no creer" que Johnson fuese a reunirse por separado con el mandatario estadounidense, hecho inusual dado que esta es su primer visita al país desde que este fue nombrado primer ministro.

- "No quiero complicar" -

Durante su anterior viaje oficial al Reino Unido, en junio, Trump no dudó en criticar la estrategia de Brexit de la entonces primera ministra Theresa May y le sugirió que abandonase la negociación de un acuerdo de divorcio con Bruselas.

También atacó con mucha dureza al alcalde de Londres, el laborista Sadiq Khan.

Pero consciente de que ahora sus comentarios serán examinados con lupa, el inquilino de la Casa Blanca prometió portarse bien.

"Me mantendré al margen de la elección", afirmó en rueda de prensa en Londres, porque "este es otro país" y "no quiero complicar" las cosas.

Consideró, sin embargo, que "Boris es muy capaz y hará un buen trabajo", recordando que él siempre ha sido "un fan del Brexit" que el primer ministro británico espera poder llevar a cabo en enero si gana las elecciones, tras tres aplazamientos debidos al bloqueo parlamentario.

El líder de la oposición, el laborista Jeremy Corbyn, lleva días intentando utilizar políticamente la visita de Trump contra Johnson, acusándolo de querer "vender" el servicio público de sanidad británico NHS a las empresas estadounidenses en el marco de un acuerdo de libre comercio tras el Brexit.

- Manifestación contra Trump -

"Lo único que Boris Johnson puede hacer para tranquilizar a los miles de personas que se manifiestan hoy es interrumpir las negociaciones comerciales entre el Reino Unido y Estados Unidos hasta que Trump modifique los objetivos de la negociación para excluir cualquier referencia a los productos farmacéuticos y a los datos de los pacientes", lanzó el martes Jonathan Ashworth, responsable de temas sanitarios en el partido laborista.

Hacía referencia a una manifestación convocada para la tarde contra Trump con la participación de personal sanitario.

Con pancartas de "Salven el NHS" y "Boten a Trump", unos cientos de personas protestaron frente al Palacio de Buckingham a la llegada del presidente y su esposa Melania.

"No creemos a Trump cuando dice que el NHS no está sobre la mesa de negociación, porque es un mentiroso", dijo a la AFP una de las manifestantes, Sarah Boston, de 74 años.

Sin embargo, el presidente aseguró que no tiene ningún interés en la sanidad británica."No la querríamos aunque nos la ofrecieran en bandeja de plata", aseguró.

Y, sorprendentemente conciliador, se negó a repetir sus encendidas críticas a Corbyn.Sobre las acusaciones de antisemitismo que pesan sobre el líder izquierdista, defensor de larga data de la causa palestina, se limitó a afirmar: "no sé nada sobre ese caballero".

¿Y si el laborista se convirtiese en primer ministro?

"Puedo trabajar con cualquiera", dijo."Soy una persona con la que es muy fácil trabajar".

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