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Unión política en torno al primer ministro iraquí y contra los manifestantes

09 de noviembre de 2019


Manifestantes iraquíes se congregan en el puente Al Jumhuriya en Bagdad el 9 de noviembre de 2019. ©AFP

Bagdad (AFP) - Las fuerzas iraquíes dispersaron el sábado a los manifestantes que volvieron a pedir en Bagdad el "fin del régimen", mientras en el gobierno se llegaba a un acuerdo para mantener al primer ministro, Adel Abdel Mahdi, y usar la fuerza si es necesario para terminar con las protestas.

En la ciudad de Basora (sur), tres manifestantes resultaron muertos y decenas heridos por fuerzas de seguridad que dispararon con munición real contra los integrantes de una marcha que convergía hacia la sede de la gobernación, según fuentes médicas.

En este contexto, las principales fuerzas políticas iraquíes acordaron mantener en su cargo al criticado primer ministro y acabar con las manifestaciones, aún recurriendo a la fuerza, indicaron el sábado a la AFP dos altos responsables políticos, que pidieron el anonimato.

Con la unidad restablecida en la arena política, las fuerzas de seguridad intervinieron en la madrugada del sábado para retomar tres puentes ocupados por los manifestantes, y dispersar varios campamentos de opositores en el sur del país, constató la AFP.

- Patrocinio de Irán -

Según una de las fuentes políticas, el acuerdo se produjo tras reuniones en Najaf, ciudad santa chiita del sur, bajo la égida del general Qasem Soleimani, comandante de las fuerzas encargadas de operaciones exteriores de los guardianes de la Revolución, ejército ideológico iraní.

Irán, potencia regional muy influyente en el vecino Irak, centra la cólera de los manifestantes, que atacaron el consulado iraní en Kerbala (sur).

El general Soleimani obtuvo en Najaf dos apoyos muy importantes para el primer ministro Abdel Mahdi: el del líder chiiita Moqtada Sadr --que hasta hace poco pedía la renuncia del jefe de gobierno--, y el del hijo del gran ayatolá Ali Sistani, la mayor autoridad chiita de Irak, Mohamed Reda Sistani.

"Las fuerzas políticas se han puesto de acuerdo para mantener al primer ministro Adel Abdel Mahdi y conservar el poder, aunque admitiendo reformas, en especial en la lucha contra la corrupción, y enmiendas constitucionales", detalló a la AFP uno de los responsables consultados.

Estas fuerzas dieron carta blanca al gobierno para "poner fin a las manifestaciones, por todos los medios", agrega.

- Renovación del sistema -

Desde el 1 de octubre, Irak vive una ola de manifestaciones y violencia que ha dejado más de 300 muertos, según un balance de la AFP.

Las manifestaciones están alimentadas por la corrupción de la clase política y la falta de trabajo. 

Los movilizados piden además la renuncia de todos los responsables políticos y una renovación total del sistema político implementado desde la caída del dictador Sadam Husein, en 2003.

El movimiento se mantiene incólume desde entonces, y los iraquíes han seguido tomando las calles para exigir "la caída del régimen".

Centenares de manifestantes permanecían congregados este sábado en la emblemática plaza Tahrir en Bagdad.

El corte de internet que persiste desde el principio de la semana hace temer lo peor a los iraquíes, que recuerdan dolorosamente lo ocurrido durante la primera semana de octubre.

Entonces, en un país cortado del mundo, murieron en ese período 157 personas según un balance oficial, muchas de ellas a manos de francotiradores que sembraron el terror apostados en los techos.

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